Del aula a las pantallas.
¿Qué dicen los estudiantes universitarios?
En México, a partir de finales de marzo de este año,
la Secretaría de Salud conjuntamente con la Secretaría de Educación tomaron la
decisión de suspender las clases presenciales en todos los niveles educativos y
terminar el semestre a través de clases en línea para evitar la propagación del
Covid-19. Nadie estaba preparado, pero se acató la medida y el semestre
febrero- julio terminó atropelladamente con clases por televisión para los más
chicos y por internet para los más grandes, incluidos los universitarios.
La mayoría de las universidades del país ya contaban con plataformas virtuales para apoyar las clases presenciales donde se podían subir materiales, realizar exámenes, programar foros y actividades, así como tener algunos encuentros a través de los salones de clases virtuales, los cuales en la mayoría de los casos colapsaron por lo que se tuvieron que utilizar todo tipo de plataformas comerciales como, por ejemplo, Teams, Zoom, Meet, Jitsi Meet y Telmex. Asimismo, se hicieron grupos en WhatsApp, Facebook, YouTube y Twitter, entre otras redes sociales, para tratar de estar comunicados.
La
esperanza era que se podría regresar presencialmente en agosto o septiembre,
pero no fue así, el semestre actual se lleva también a distancia. Las virtudes o limitaciones de la educación a
distancia virtual no están a discusión en este momento, lo que se reciente es
la adaptación apresurada de un modelo presencial a uno virtual sin toda la preparación
que se necesita, incluidos los requerimientos tecnológicos ausentes en varios
hogares mexicanos.
En
este contexto, realicé una serie de preguntas para conocer lo que opinan mis
tutorados –jóvenes de entre 18 y 22 años que estudian la licenciatura en Lengua
y literatura hispánicas en la Universidad Veracruzana–, las cuales instrumenté
a través de un cuestionario en Google. Las preguntas fueron abiertas para que
los jóvenes pudieran expresarse libremente; las organicé en tres rubros: opinión
sobre las clases virtuales, sobre su situación personal y sobre los docentes,
además coloqué una instrucción final para que agregaran los comentarios que
consideraran. Las preguntas son las siguientes:
A continuación, se presentan las respuestas que se obtuvieron de los primeros diez cuestionarios contestados de un total de veinte.
1) ¿Qué te gusta
más de llevar las clases a distancia?
De
manera general, lo que los estudiantes – en especial los foráneos– más valoran de
las clases a distancia es estar en sus casas, ahorrar dinero (comida,
transporte, pensión) y que su tiempo sea más flexible.
2) ¿Qué te gusta
menos de llevar las clases a distancia?
La
mayoría coincidió en que extrañan la interacción presencial con sus profesores
y, también, con sus compañeros. Mencionan que les cuesta trabajo organizarse
para cumplir con todas las lecturas y tareas. Opinan que las exposiciones que
hacen los profesores a través de las plataformas son rápidas y no tienen tiempo
de tomar capturas de las mismas.
3) ¿Consideras que
aprendes igual en las clases a distancia que en las presenciales?
La
respuesta generalizada a la pregunta fue no. Entre las razones que dieron
están: les cuesta prestar atención y concentrase, sienten que el ritmo de las
clases es más lento, la comunicación a través de las plataformas les parece
limitada, consideran que no se cubren todos los contenidos de las materias y
que necesitan más retroalimentación por parte de los profesores.
4) Después de
llevar la mitad del semestre anterior a distancia, ¿qué sentiste cuando supiste
que éste sería igual?
La
mayoría de los estudiantes manifestaron sentirse tristes, desanimados,
frustrados y decepcionados por tener que llevar otro semestre a distancia. Hubo
coincidencia en los estados de ánimo pese a que se trata de una pregunta de
respuesta abierta.
5) ¿Tienes
dificultad para conectarte desde tu casa a Eminus o a las plataformas que se
utilizan para las clases?, ¿qué plataforma es la más utilizada?, ¿cuál es en la
que te cuesta más trabajo conectarte?
En
general los estudiantes respondieron que no tienen demasiados problemas para
conectarse, aunque algunos mencionan que su internet es muy inestable. Las plataformas
más utilizadas para las video clases son la oficial, Eminus, Zoom y Teams.
6) ¿A través de
qué dispositivo te conectas para tus clases?, ¿te gusta prender tu cámara?
Las
respuestas a esta pregunta fueron divididas. El cincuenta por ciento menciona
que, aunque tienen laptop prefieren conectarse a través de su celular, mientras
que el otro cincuenta lo hace a través de su computadora. Asimismo, a la mitad
le gusta prender su cámara, mientras que, al otro, no le gusta.
7) ¿Tienes un
espacio en tu casa exclusivo para atender tus clases virtuales?
La
mayoría contestó que sí tiene un lugar y que éste es su recámara. Después, se
encuentran los que no tienen un lugar. Por último, están los que disponen a
veces de un lugar y otras no, porque otros integrantes de su familia lo ocupan.
8) ¿Cómo es la
comunicación con tus profesores en clases a distancia?
La mayoría coincide en señalar que la
comunicación con sus profesores es mejor en las clases presenciales. Apuntan
que no les gusta hacer preguntas o externar dudas a través de la plataforma y
que los profesores, a veces, tardan en darles retroalimentación o contestar los
correos electrónicos. Sin embargo, valoran el esfuerzo que los docentes hacen para
comunicarse con ellos a través de grupos de Facebook o WhatsApp.
9) ¿Cuánto tiempo
en promedio al día pasas conectado a internet por tus tareas y clases?
El promedio es de ocho horas frente a la
computadora, aunque algunos apuntan más de doce. En general, la mayoría de los
estudiantes señalan el cansancio que les produce estar tantas horas sentados frente
a las pantallas.
10) ¿Cuáles son las
características que valoras más en un docente en las clases a distancia?
La mayoría
de los estudiantes destacan el esfuerzo que hacen los docentes por adaptarse a
una modalidad que también es nueva para ellos. Valoran que intenten hacer las
clases amenas, que mantengan comunicación con los alumnos, que sean amables,
puntuales y pacientes y que, algunas veces, tengan reuniones virtuales
individuales con ellos para tratar temas académicos.
11) ¿Qué les
sugerirías a los docentes para que las clases a distancia sean mejores?
En general,
los estudiantes recomiendan que el profesor ocupe recursos visuales para que
sus clases sean más amenas, que no encarguen exposiciones por parte de los
alumnos, sino que promuevan actividades prácticas y dinámicas y no solamente
dicten clase; también, comentan que les agrada que hagan grupos de Facebook,
WhatsApp o Drive para compartir las sesiones grabadas y para dar
retroalimentación. No les gusta que los obliguen a prender la cámara y
recomiendan que el docente no se estrese, ni se ponga nervioso porque lo
trasmiten a los estudiantes, asimismo desean que no los carguen de tareas y
lecturas excesivas porque no tienen tiempo de hacerlas.
12) ¿Qué tan
estresante te resultan las clases a distancia?
La
respuesta generalizada fue “mucho”. Los estudiantes se estresan con las clases
virtuales porque se cansan, se desconcentran, tienen mucha tarea, les cuesta
trabajo comunicarse y, también, por los problemas de conexión.
Agrega, por favor, los
comentarios que quieras.
En los comentarios
generales, algunos estudiantes comentaron que, si bien quieren regresar a las
clases presenciales, también les preocupa hacerlo, especialmente por los
contagios que se pudieran dar entre ellos; otros dijeron que no tenían nada que
agregar.
Conclusión
Las respuestas de los estudiantes muestran, en general, el estrés y
el cansancio que les causan las clases a distancia de manera virtual, no solo
por las lecturas, tareas y actividades, sino también porque tienen que
organizar su tiempo para atender sus compromisos familiares y sus clases y
esto, de alguna manera, depende de su entorno familiar, de su espacio, de la
calidad del internet, de los familiares que también toman clases o las dan, así
como de los dispositivos electrónicos disponibles. Las horas que pasan frente a
las pantallas, sea en clases o haciendo tareas, son demasiadas y es lógico que
se sientan cansados, estresados y ansiosos. Aunque, por otra parte, estar en
sus casas, en sus lugares de origen, les gusta.
Con respecto
a los docentes, valoran el esfuerzo que éstos hacen para dar clases en una
modalidad para la que tampoco estaban preparados; reconocen la disponibilidad
de la mayoría para buscar canales de comunicación que les permita dar asesorías
en línea, compartir materiales o, simplemente, estar más cerca de los estudiantes.
El
cuestionario muestra la ansiedad y el estrés de los jóvenes, proporcional a la ansiedad,
sobrecarga y cansancio que experimentan los docentes. Nadie estaba preparado
para pasar de un día a otro de una modalidad presencial a una virtual, sin
embargo, todo el trabajo que se ha hecho abre grandes posibilidades en el
futuro, ya que una cosa es absolutamente clara: la educación, en todos los
niveles escolares, no podrá –ni deberá– ser la misma después de la pandemia.



Excelentes sus aportes mi estimada Monserrat y muy interesante conocer el punto de vista de los estudiantes con relación a este cambio drástico que han sufrido junto al sistema educativo.
ResponderBorrarEstimada Monserrat, que gratificante es leer los comentarios de los estudiantes, pues en lo personal muy pocas veces, me he preocupado por siquiera ponerme en el lugar de ellos y menos de escucharles.
ResponderBorrarMe gusta mucho tu conclusión sobre el resultado de la entrevista, reflejando claramente su postura, ante estos entornos virtuales de aprendizaje.
Un abrazo a la distancia.